lunes, 11 de junio de 2012

¿Tradición o era moderna?


Esta pregunta me recuerda mucho a otras preguntas que plantean dos polos, dos antagonismos o dos versiones distintas sobre un asunto concreto. Quien no ha preguntado alguna vez de pequeño, mientras veía un película bélica de la segunda guerra mundial, de indios y vaqueros o de policías y ladrones...¿de quien quieres ser? ¿de los buenos o de los malos? Lo bueno o lo malo, blanco o negro....

Es curioso observar que muchas veces tratamos de simplificar las opciones. Seguramente hay muchas razones para eso. Entre ellas el cansancio, el estrés, el agobio, las prisas...que nos arrastran a tener lo que queremos "ya". Eliminamos todo aquello que nos separe de lo que creemos necesitar, simplificando nuestra vida y nuestras acciones todo lo que se pueda, para no tener que pensar demasiado. Así es como se consigue todo "ya". Por lo tanto ¿para que molestarse en ver si el blanco tiene algo de negro, o el negro tiene algo de blanco?..

Pues lo mismo pasa con la tradición y la modernidad. Pongamos como ejemplo a Japón. Un país de enorme riqueza cultural. Seguro que alguna vez hemos visto alguna película de Samurais, esos guerreros que defendían una tradición en los tiempos en que Japón soñaba con industrializarse y adoptar ciertas costumbres occidentales. Ejemplo que también podemos trasladar a China, una de las civilizaciones más antiguas del mundo, en cuya historia han habido momentos de reivindicación de lo tradicional y lo moderno.

Entonces...¿que elegimos? ¿tradición o modernidad? Es ahora cuando pienso en lo ya comentado, en hacer una simple elección apostando por una de las dos opciones. Así podría evitar pensar en lo bueno o lo malo, en lo mejor o lo peor, en lo que me gusta o disgusta....

Mi repuesta a la pregunta es clara. Entre las dos opciones me quedo con...las dos. Es posible que alguien que lea este artículo piense: "Chenzhen no se moja, no apuesta firmemente por una opción" (opinión respetable). Yo si me mojo y apuesto firmemente por una opción...La Unión.

La Unión es la combinación entre todo aquello que pueden ofrecer cada una de las dos opciones, tradición y modernidad.

La tradición siempre se asocia con el pasado, pero también es presente. La tradición la llega hasta nuestros días gracias a personas que no han cambiado su forma de vida, sus hábitos y también gracias a aquellas que aún teniendo una forma de vida moderna, han decidido no perder las costumbres de sus antepasados, de sus pueblos o de sus familias. La tradición en una caja de Pandora, donde al abrirla encontramos pergaminos con nuestra historia, con nuestro pasado, unas veces turbulento y agitado y otras veces lleno de sabiduría y conocimiento. La tradición es parte de nuestro ADN, algo que nos ayuda a recordar de donde venimos y nos hace pensar sobre a donde queremos ir.

La modernidad se asocia al futuro, pero también es presente. La modernidad se produce gracias a la investigación, a la búsqueda de soluciones a los problemas de nuestro tiempo, a la inteligencia de personas creativas, cientificos y porqué no decirlo..a los soñadores. Puede decirse que nuestro presente es el producto de los sueños de aquellos que pensaron que "el hoy" podía construirse y hacerse realidad. Pero esto no es todo, porque la modernidad se construye ahora mismo y es la pieza fundamental del mañana. Un mañana que se sustenta en el presente y que nos hará evolucionar hacia un futuro que nos depara muchas sorpresas.

No me cabe en la cabeza elegir sólo la tradición o sólo la modernidad. Hay algo de lo que a veces, por una cuestión de radicalismo, no llegamos a pensar. La modernidad se basa en la tradición, si ella no existiría el presente. Lo que hoy llamamos modernidad, pronto será la tradición del futuro. El reto entre la tradición y la modernidad es.......El Respeto.